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“El arbitraje me reconcilió con la práctica”

  • El abogado y profesor universitario José Rafael Fernández promueve el arbitraje y todos los métodos modernos de resolución de conflictos a través del trabajo de Arbitrat, la firma que fundó para brindar resultados expeditos y exitosos.

Por Cindy Regidor
Revista Firma, noviembre de 2017

Su experiencia y devoción por el arbitraje dieron como fruto el nacimiento de su propio bufete. Arbitrat Abogados abrió sus puertas con el claro objetivo de promover la educación y el uso del arbitraje y demás métodos de resolución de disputas en el país. El abogado, profesor universitario, mediador y árbitro de derecho José Rafael Fernández contó a FIRMA cómo tomó esa decisión. Se había graduado de abogado en 1985 y posteriormente completado un posgrado en Derecho Mercantil Internacional, donde conoció de la existencia del arbitraje. Acto seguido, se dedicó a ejercer como abogado litigante por varios años, hasta que enfrentó a una especie de crisis de la cual salió esa idea que cambiaría su trayectoria profesional. “Llegué a una crisis, a un pleito con el Derecho y lo que me reconcilió con la práctica fue el Arbitraje”, narró.

“Con Arbitrat quiero promover el arbitraje, enseñar que sí funciona. Hay abogados que, no solo no conocen del método, sino que lo adversan abiertamente y al tener acceso a clientes les recomiendan no usar el arbitraje. Por eso deseo promover la educación en arbitraje, en resolución alterna de conflictos, mostrar a empresas y clientes que sí se puede hacer y que sí funciona”, dijo Fernández, y para muestra, compartió dos escenarios en los que se aplicó este método con resultados efectivos. En uno de ellos el conflicto se dio en un condominio con más de 300 filiales en San José, “había un conflicto entre los condóminos y había que resolverlo. No pudieron resolverlo por conciliación. Dentro del reglamento del condominio existe la cláusula arbitral, entonces se planteó un proceso arbitral. El problema se resolvió en menos de un año con un laudo firme y se acabó el problema. Sin cláusula arbitral y sin ese proceso, ese conflicto hubiera continuado por seis, siete, ocho años”, explicó Fernández, a la vez que añadió que el tema de la convivencia era lo primordial, por lo que la premura en la resolución era necesaria.

La plena convicción de la necesidad de educar en arbitraje ha llevado a Fernández a crear la Academia Costarricense de Arbitraje y Mediación. Como profesor universitario y actualmente director de la carrera de Derecho de la Universidad Católica de Costa Rica, Fernández percibe este faltante y busca llenarlo. “En la mayoría de países del mundo el arbitraje nació de abajo hacia arriba; es decir, desde los abogados y colegios de abogados y fue permeando hasta llegar a las cortes. En esos países las cortes se oponían al arbitraje porque los jueces, de alguna manera, veían a los árbitros como una competencia. Se hablaba de los árbitros como ʻlos jueces de fin de semanaʼ, a manera de burla. En Costa Rica pasó al revés, fue la Corte Suprema de Justicia la que echó a andar el programa de arbitraje y concluyó en una ley. Aquí caminó de arriba hacia abajo, pero llegó un momento en que no terminó de llegar hasta abajo. Las facultades de derecho no reaccionaron a tiempo y no enseñan arbitraje, entonces existe una gran parte de abogados que no lo ven como una alternativa”, aseguró y añadió que, precisamente, “la academia es para montar programas de enseñanza desde las escuelas hasta arriba. Los más interesados son los jóvenes, quienes están más conscientes de que litigar por tantos años no funciona”, comentó.

La visión del fundador de Arbitrat Abogados, quien además fungió como presidente del capítulo costarricense de la Cámara de Comercio Internacional -una de las cortes más prestigiosas en materia de arbitraje internacional-, es posicionar a Costa Rica como una potencial sede para arbitrajes internacionales. “Organizamos el Primer Congreso de Arbitraje Internacional en Costa Rica, que sigue realizándose hoy día. Es un evento conocido en todo Iberoamérica y estamos promoviendo a Costa Rica en la región, como un lugar adecuado para sede de arbitrajes por su ubicación geográfica, al tener abogados bien preparados que saben de arbitraje y, sobre todo, porque hay países que pueden tener muchas facilidades, pero tienen cortes que no son tan prestigiosas como la de Costa Rica. Además, ya hay reglamentos de arbitraje internacional, la Cámara de Comercio de Costa Rica tiene un reglamento que le permite administrar un arbitraje internacional aquí”, señaló.

Fiel a su compromiso con la promoción de todos los mecanismos alternos de resolución de conflicto, Arbitrat Abogados también se especializa en la conciliación, como una alternativa por la que “hay un trabajo importante que hacer” para difundir su uso en el país. En casos de Derecho de Familia, por ejemplo, Luis Moya, también abogado de Arbitrat Abogados, detalló sobre las diferencias en los resultados según la forma en que se aplica. “Los jueces se ciñen de una forma terrible para que se concilie, entonces más bien hay cierta resistencia o se dan conciliaciones que realmente no guardan la libertad de las personas que están participando, sino que es imposición del juez. Me ha tocado aconsejar que, si el cliente no está contento, que no firme”. Mientras, por otro lado, existen conciliaciones que son exitosas y son, generalmente, las que están fuera de la corte, ello gracias al conocimiento de las técnicas y habilidades no solo jurídicas sino también humanas del abogado conciliador. “Si se logra sentar a las partes para realizar una conciliación desde el principio, las cosas son mucho más fáciles después. El acercamiento inicial por la vía de la conciliación hace que las cosas vayan mejor”, expresó Moya. Es así como Arbitrat Abogados confirma la importancia de su propósito de la educación del gremio para que haya más anuencia a la conciliación, el arbitraje y todas las formas modernas y efectivas de resolver disputas.

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Aspectos legales sobre la Opinión Consultiva 24-17 de la Corte IDH

¿Cuáles son las opciones para Costa Rica ante la Opinión Consultiva 24-17 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos? ¿Es obligatoria esta Opinión Consultiva para nuestro país?

El Lic. José Rafael Fernández nos explica en esta serie de vídeos.

Parte 1. Aspectos legales sobre la Opinión Consultiva de la Corte CIDH

¿Cuáles son las opciones para Costa Rica ante la opinión consultiva 24-17 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos? ¡Entérese aquí! #ArbitratLaw

Posted by Arbitrat Law on martes, 23 de enero de 2018

Parte 2: ¿Es obligatoria la opinión 24-17 de la Corte IDH para Costa Rica?

Parte 2: ¿Es obligatoria la opinión 24-17 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos para Costa Rica?

Posted by Arbitrat Law on miércoles, 24 de enero de 2018

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Top Ten Legal Gringo Mistakes (More than 1 Million hits)

I wrote this article more than 10 years ago, my friend Scott Oliver, founder of welovecostarica.com uploaded it to his page, and now it has been read well over one million times.

This is the article, with minor updates:

The most common legal mistakes made by “gringos” in Costa Rica

I am a tico, born in Costa Rica, from tico parents, grandparents, grand grand parents.

I have lived in San José, all my 50 years, but I have traveled extensively to the US, Chile, Argentina, Guatemala, Colombia, Brazil and several countries in Europe.

Apart from my native Spanish, I speak fluent English, and fairly understandable Italian.

I have been an attorney for 30 years, I have a Master’s degree in International Business Law, I am a Litigator, a mercantile arbitrator with more than 50 arbitration proceses of experience, a teacher of law, and almost all my clients have been US citizens.

You would say I have a very normal intellectual capacity, and I would agree to that, but even though, languages, travels, formal education and legal practice, have not helped me decipher why “gringos” make the mistakes they do in Costa Rica.  And honestly, the answer is still beyond me.  And you can say that I, as an attorney, live of such mistakes.  No way! Trying to solve such disasters is anything but frustrating, and aggravating.

Just this week I had and old client of mine commit his worst legal mistake in Costa Rica, so far.  He got into a legal contract to give a high commission to a local attorney-turned-into-a-mortgage-broker, in order to help him find a better deal for some substantial mortgages he needs for funding a new line of business.  He negotiated and signed the contract without speaking a word to me, nor to his local manager.  After a few weeks, the deal went sour, and my client, again without saying a word to anybody, called the deal off.  He is now facing a six million plus dollars lawsuit, which can last 10 years, his properties are under the threat of being frozen by court, and his enemy has also –through not so honest tactics- stopped all his negotiations with local banks.  He is so desperate that he is willing to pay a ridiculous amount of money to his counterpart to get rid of him. And now he asks for my opinion!!.  Just one single phone call would have been enough to abort such a deal since day one.

I am a corporate lawyer and a litigator; I love to solve matters in mercantile arbitration or litigation if needed, because for me it is like playing chess.  But precisely because of all my experience in arbitration panels and in court I have come to take the following axiom as an absolute truth:

The law is an amazing preventive medicine, but it is a devastating curative medicine

 So, let me help you, before you incur into legal mistakes in Costa Rica.

  1. Do not do anything you would not do in our own town.

A lot of foreigners seem to believe they can outsmart the system when they come to a less developed country.  Or, it just may be the kind way most Costa Ricans behave with “gringos”, which turn them into wishful thinkers.

Always bear in mind that the legal system in Costa Rica is Napoleonic, not Common Law, thus things are handled very differently than in the US or Canada.

Because of that, the best place to begin your investment plan is in an attorney’s office, and not the “Del Rey” Hotel (typical “gringo” hideout)

  1. Do not try the “do it your self” method.

Some people, trying to save some dollars in legal fees, avoid the work of finding a good attorney to guide them through.  Do not do that.  Do your homework.  Find an attorney you feel comfortable with, and stay with him for as long as he does a good work.

Once I had a client call me on the phone to tell me he had just bought a car, and that he has already done all the paper work with the sellers’ attorney.  Right there, while we were still speaking I checked the license plates –on line–, only to find out the car had a debt against it, of almost half of its value.  My client said he trusted the seller, “because he felt he was a good guy”.  So much he felt that way that, when going back to his country, he left the car with the seller to be cared for while he was out.  End of the story: my client paid this guy in full, the debt was never paid, the creditor foreclosed and the car was attached and later sold in a public auction…

One phone call was the only thing my client needed to avoid all this…

Do you want more? This same client, while all the troubles with the car were going on, still believing “his friend” was honest, made a business with him, and from abroad, sent him a container with two used 520i BMW’s, some harvesting equipment and other equipment, to be sold in Costa Rica.  Do I need to tell you what happened with the proceeds of the container? I don’t think so.  But there is even more.  While this crook was still around and telling my client that he will pay him, I strongly advised to press criminal charges right away.  But no, my client “knew this guy was a good person” and that he will honor his word, so he didn’t want to press charges… not until a year or two after, when the thief was totally out of the picture.

  1. Do not rush the decision of hiring an attorney.

If you are thinking of investing in Costa Rica, like it or not, hiring a local attorney is a must for you.  It does not matter if you are just buying a car or a home, or planning to set up a million-dollar business.  You will need an attorney.

It is a fact that nobody like the idea of paying legal fees.  But what I am speaking of here, is that idea of having the law work as a preventive medicine.

Consider, then, the legal fees as insurance prime, because in fact it will work as such.  You will pay a fraction of what will cost to fix it later on if you don’t have an honest attorney to guide you.

How can you find a good attorney?  Ask, investigate.  There are too many attorneys in Costa Rica, and you will be recommended several of them.  Have a clear idea of what it is what you are looking for.  You can find a spread of attorneys, from the big law firms, with political connections and Washington-like fees, to solo practitioners.  Would an attorney with a general practice will do for you, or do you need a specialist?

The US Consulate in San José, have a list of attorneys you can access over the internet.

Make appointments, go to their offices talk to them, and evaluate your options.

Once you have narrowed on a few ones that you like, call the Bar Association and inquire if they are in good standing, or if there is any disciplinary process against them going on.

Then once you have decided, ask the attorney to write down a contract for his services, with a clear indication of both parties’ obligations and the method that will be used to charge his fees.

  1. Do not buy Real Estate following only the Real Estate Broker’s advice.

In Costa Rica, Real Estate Brokers are not licensed in the same way they are in United States.  Some of them are real professionals, but a lot of them are just avid sales people.  Either buying or selling Real Estate, must probably you will be faced with the need of one, but even if your broker is first class, have your attorney on board and have him supervise the process.

  1. Do not blindly trust people of your same country, just because they have been here more time than you have.

I have seen that US citizens are conned by US people, Brits are conned by Brits, Canadians by Canadians and so forth.  Be careful.  There are a whole lot of weirdos in this country, some of them fleeing from FBI, Interpol, their ex-wives, or even from mental institutions.

I am not kidding.  I worked –for a very few weeks however– for a New York guy.  He had an impressive knowledge of the NYSE, and he really had some good connections up there.  But as smart and business literate as he was, he had also some pretty odd ideas, and switched back and forth from intelligent to coo-coo in matter of seconds.  Well, he in fact was a former NYSE broker that burned himself out in such a way that was placed in a mental institution, from where he escaped. He was hiding in Costa Rica.  And to put it more specifically:  he chooses to hide in my own office; until I kicked him out, of course.

  1. Do not, I repeat, do not marry the first “tica” (Costar Rican) you met.

Right now, am trying to help a guy –not much to do though– who married the first tica that was friendly to him.

After falling in love with Costa Rica, he moved $500,000 down.  Bought a $380,000 home in a fancy area of Town and kept some cash to live.

Then he moved some more money down, bought another piece of Real Estate, and a mid-size Condo.

Later on, he also managed to buy a 5-story building downtown.

On the mean time, he had 3 kids with the lady, and took care of another son this woman had from a previous marriage.

By the time things went sour, the woman had managed to “mislead” the gringo into transferring to her name: the house, the lot, a $200,000 local CD, the $120,000 remainder of the NYSE investments, plus half of his $1,900 monthly US pension, that she now receives directly from the Consulate, plus a house she bought for a sister.  Nowadays, she is also suing this smart fellow for alimony.  He has been served of process and is under legal obligation to pay her $600 + per month; he can not abandon the country, and he is threatened every month with being put in jail if he does not pay, which has become a real cash problem for him.  As I write, he has abandoned his condo, and is hiding away to avoid the constant visits local policemen pay him to “remember” he is back in his payments.

When I interviewed the guy, he said he signed all those legal documents, in Spanish (which he does not speak), because “he trusted his wife”.  No comments please.

  1. Old Mc Donald had a farm:

…And he lost it, because never took care of it.

That is a common story in Costa Rica.

Again, our legal system is different.  Real Estate legal regime is also different.

First Case:  A US citizen came down to Costa Rica, many, many years ago loved the country, and went south to explore more of the “wild” part of this land.  After scouting the place, he bought a big piece of land on a small island.  Happy with his purchase, he went back to his home town, were he lived happily for the next 15 years, until one day he remembered he had a nice piece of land in Costa Rica.  Took a plane and came to check how his “Ponderosa” was doing.  Do I have to tell you the rest of the story?  The son of the guy he left in charge was now the owner of whatever was left, after he sold the rest of it.  Didn’t even worth the litigation, it was lost for good.

Second Case:  Another US citizen, got in contact with Costa Rica trough a friend who used to work for the Standard Fruit Co.  Came down several times, also fell in love with the place.  After looking around for a while, he found a place he liked and bought a very nice couple of adjoining lots, in a high class residential area.  Properties were registered, as joint tenants, to his wife and him.  The couple went back to the States, gave the “administration” of the lots to a Trust Company in Cayman, who actually did nothing.  Twenty years went by, the wife passed away.  The Trust Company hired me to take care of the probate process.  I did, and when I filed the documents to finally transfer the late’s wife rights to her husband, we found out there was a law suit in court against them, from a local “businessmen” (his business is to squatter land off “gringos”).

We have been fighting in court for the past 5 years, and we have just won the case in the lower court.  We still have some 3 good years of appealing procedures to end this mess.

What to do?  Simple, if you are ready to buy land in Costa Rica, you have to take care of it.  And I mean physically, you have to have the actual and real possession of the land, otherwise it can be a mess to recover it.

  1. South of the border…

Not everybody here wears a big Mexican “sombrero”, and big dirty moustaches; and not all the ladies are named “Juanita Bonita”.

South of the Río Grande, you will find:  México, Belize, Guatemala, Honduras, Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Paraguay, Uruguay, Argentina, Chile and Brazil.  All of them are different countries, with different history, different people, and different laws.

Just past week a client from up north called to ask about a conversation we had past year.

He had some money here, being managed by one of the best brokerage houses.  Past year he got the brilliant idea of sending a fax to the broker, asking him to purchase, on the Costa Rican Stock Market, some $20,000 in shares of a Mexican Pineapple Corporation.

Upon receiving the fax, the broker, immediately answered, letting him know, very kindly, that Mexican and Costa Rican Stock Markets are different, and that such a request was not executable.  He never received the fax.  You know why?  Because he does not have a fax number of his own, so, he sends his note from a public faxing service in his country.  Of course, when the broker replied to that number, sure enough, the communication ended up in a waist basket…  But that is not the end of it:  without the smallest hint of whose fault was it, my client got angry and upset, because, he said, those shares went up 40% since he ordered the purchase…

  1. Easy comes easy goes.

I will not even waist your time on this matter.  If it is too good to be true, then yes, it is too good to be true.

Nobody on this earth can give you 45% over your investment, not legally at least.

You have Scott Oliver’s e-mail, ask him, and do not do anything you would not do in your own country.

Even more, there is risk even with legitimate well known and established private banks.

Right now, I am trying to help a client who deposited a large amount of money in CDs, in one local bank.  The bank had some cash flow problems, it was intervened by Bank authorities, and now he learns, his investment was not with the local Bank but with the “off shore” Bank… which is at the verge of a bankruptcy because most of its funds are frozen at the local Bank.  They are promising to pay 40 to 50 % of his investment in the next 90 days, and for the rest of it, well… maybe in 2 years, under an administration plan that they are implementing.

 

10.- Do you really want to live in Costa Rica, well then, ¡live IN Costa Rica!

It was the year 335 B.C.  Alexander the Great faced one of his greatest battles.  When his army reached the Phoenician coasts, he realized their enemies outnumbered them by 3 to 1.

Do you know how he managed to win the battle?  Quite simple indeed, he ordered his ships to be burnt.  While the ships where on fire and sinking on the ocean, he spoke to his army and told them the only way to go back home was on their enemy’s ships.  It was that or else…

Well, if you really want to become a resident in Costa Rica, I am afraid you will have to burn your ships.

I had a couple of clients some years ago: They had dreamt of living in Costa Rica for more than 20 years.  All that while, they visited the country as tourists again and again.  They have their home in the States filled with Costa Rican decoration, and constantly speak to their friends of their love for this Country.

Finally, when they thought the time was right, they sold everything they had in the States, moved down, bought a brand-new home on a hill, overlooking the valley.  Everything seem so right!

Yeah! Perfect, until they got bored.  Yes, bored!  Then, sold everything they had in Costa Rica –at a great loss of course– and went back home.

I had been working really hard to process their residency permits before the Immigration Department, and I had finally handled to convince the authorities to grant them resident status.  Well that very day I called to give them the great news, they told me they were packing…

What was the reason for it all?  Well, they moved to Costa Rica, physically, but never did it mentally or emotionally.  For all the year –or so– they were here, they never made one new friend; they read the same newspaper they use to read in the States; they watch the same Cable TV programs and newscasts; eat the same food (except for the “guaro” “red­eye liquor” shots on the weekends).  Never even try to learn Spanish (you know that drill “we are too old for that”).  They knew everything that was happening “back home”, but had to phone me (even on weekends) every time they needed to understand what was going on in their neighborhood.

So, if you are really thinking of moving to Costa Rica, think twice before calling the movers.  Plan your legal strategy before you move, and be aware you are to leave home to make Costa Rica your home.

Do you have the stamina to burn your ships once you land on this “Rich Coast”?

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Abogados Arbitrajes Internacionales

Reflexiones sobre Deontología en Arbitraje Mercantil en Costa Rica

José Rafael Fernández

Árbitro Costarricense
Profesor Universitario de Derecho Arbitral

jose.fernandez@arbitratlaw.com
www.arbitratlaw.com

“Es preferible mil veces
un juez que sea honesto
a uno que sepa derecho”.
Carnelutti

1. Definiciones conceptuales:

a. Ética en general

Los griegos utilizaban dos términos distintos para referirse a nuestros conceptos de ética y de costumbre.
Éethtos con “e” larga se refería al modo de ser, al carácter y predisposición para inclinarse a hacer el bien. De este concepto se deriva el vocablo castellano ética.
Éthos, con “e” corta, se refería a la costumbre o hábitos automáticos.
El Latín resume en una sola palabra ambos conceptos: “moralitas”, de adonde proviene el castellano “moral”, que significa tanto la acción humana vivida de hecho, así como aquellas elegidas en tanto tienden al bien.
Hoy, “ética” tiene una acepción objetiva (criterios de acción universalmente válidos) y otra subjetiva (concreción de actos personales que se guían por aquellos criterios universales)
A los conceptos de ética y moral, se les atribuye, por lo general, un sentido más o menos similar. No obstante, hay quienes diferencian entre ambas y “sostienen que «Ética» sería la disciplina filosófica que se ocupa de la fundamentación racional del comportamiento moral del hombre, mientras que «Moral» sería todo lo que se refiere a los valores en tanto asumidos y vividos por la gente, o sea, a la dimensión subjetiva o a la moralidad vivida de hecho por los individuos o grupos determinados” (ZÚÑIGA CASTRO. Tesis: Ética y Corrupción en la Administración de Justicia. http://groups.msn.com/IVANZUNIGACASTRO)
Podemos resumir lo dicho, indicando de forma muy simple, que la ética se ocupa de lo que es bueno y recto.

b. Deontología:

Deontología es una teoría ética, que traduce las normas éticas y morales en normas y reglas obligatorias de conducta, que devienen obligatorias.
La ética no es normativa ni es exigible, la deontología sí lo es, dentro de un grupo de profesionales determinado.

c. Deontología en el arbitraje Mercantil:

En el arbitraje, la ética traducida como un deber deontológico, guía la búsqueda de la rectitud objetiva y subjetiva en el ejercicio de la función arbitral, tanto de los árbitros como de las demás personas y profesionales que intervienen en el proceso.
Así, el reconocido aforismo de que “el arbitraje es tan bueno como los árbitros”, se convierte así, en una expresión práctica -a veces cruel- de esa eludible realidad, y a la vez, en un anhelo de excelencia ética, que debe surgir del fuero interno de los árbitros y permear todos los ámbitos del arbitraje.
La necesidad de la excelencia ética en el arbitraje va de la mano de las características propias de ese método de resolución de controversias, y se enclava, incluso, en las estipulaciones de la Declaración Universal de Derechos Humanos, cuando en su artículo 10 indica que todos tenemos derecho de ser juzgados por un tribunal “independiente e imparcial”.

2. Ámbitos éticos con relación a los árbitros.

Dejando de lado los actos delictivos, que corresponderá juzgarlos al sistema penal, y por tanto, ciñéndonos estrictamente a las obligaciones éticas del árbitro, éstas se pueden dividir en dos grandes áreas:
Primero: Las obligaciones de declinación: que a su vez se dividen en dos, a) la obligación de declinar cualquier nombramiento en un arbitraje que, para una adecuada resolución, requiera conocimientos que el árbitro no posee y, b) la obligación de declinar nombramientos para arbitrajes que requieran un tiempo o dedicación que superan las posibilidades del árbitro en ese momento.
Y, Segundo: las obligaciones de imparcialidad e independencia.
3. Obligaciones de declinación:

Este grupo de obligaciones éticas, son tal vez, las más fáciles de controlar, al menos a posteriori, pues saltarán a la vista durante el arbitraje. El problema es que una vez instalado el Tribunal, resultará difícil recusar un árbitro por estas causales, aunque no imposible, sí es complicado.
Por eso es que la tendencia actual de los reglamentos, es exigir a los árbitros nominados, una declaración de capacidad técnica y de disponibilidad de tiempo.
Instituciones como la ICC incluso exigen de los nominados, una lista de casos arbitrales, nacionales e internacionales, en los que esté trabajando en el momento de la nominación, de manera que la determinación de la disponibilidad de tiempo quede en manos del centro arbitral y no en la mera declaración del árbitro.

4. Obligaciones de imparcialidad e independencia, ejes de la deontología arbitral.

a. Definiciones:

La imparcialidad se define como la capacidad subjetiva del árbitro, para poder juzgar y fallar el caso, con total objetividad, basado exclusivamente en las pruebas, y sin ningún prejuicio que incline su ánimo a favor de una u otra parte.
La independencia, es más bien la situación objetiva que el arbitro debe tener, con relación a las partes, y que lo abstrae de cualquier vínculo, familiar, emocional, económico, profesional o de cualquier otra índole, que pudiera hacerlo perder su objetividad.
Se habla, también en algunos textos, de neutralidad, como requisito del actuar del árbitro. No obstante, ese concepto está ligado a un concepto, en franca retirada doctrinal y reglamentaria, de que los “árbitros de parte” puedan –en algunos caos– no ser neutrales, y por lo tanto dicha obligación recaería exclusivamente en el Presidente del Tribunal.

b. Tratamiento doctrinal:

La doctrina es conteste en la necesidad de que el árbitro sea, sin falta, independiente e imparcial.
Hay quienes agregan más elementos a la lista, como por ejemplo la honestidad, competencia, la diligencia, el respeto, capacidad de inspirar confianza etc. Lo cierto es que aquellos dos conceptos son considerados los elementos esenciales, a partir de los cuales las partes y los centros puedan, con fundamento en el deber de revelación, determinar la corrección ética de los árbitros.

c. Tratamiento Reglamentario.

i. Internacional:

El Reglamento de ICC habla únicamente de independencia, no menciona la imparcialidad.
El Reglamento CIADI menciona que el árbitro, además, debe “inspirar plena confianza en su imparcialidad de juicio”
La AAA requiere que los árbitros sean imparciales e independientes
La LCA exige que los árbitros “sean y se mantengan en todo momento” imparciales e independientes.
La IBA requiere que los árbitros sean imparciales, independientes, competentes, diligentes y discretos.

ii. Nacional:

El Código de Ética del CCA, menciona únicamente el “deber de imparcialidad, (artículo 11), pero dentro de ese mismo artículo, al mencionar el deber de revelar habla de “causas justificadas respecto a su imparcialidad o independencia”. Igual mención se hace en el artículo 10, con relación a la aceptación del nombramiento.
Pero, además, el CCA ha adoptado la obligación de que los árbitros propuestos por las partes, deben además de hacer las revelaciones del caso, indicar cuántas veces esa misma parte lo ha propuesto como árbitro.
El Código de Ética del CICA, en su artículo 10, inicia el tratamiento del tema de forma inversa, pues define la parcialidad y la dependencia, para luego mencionar las circunstancias que pueden considerarse como causas de imparcialidad e independencia.

d. Teoría de la apariencia.

Dice González de Cossío que el árbitro, no solo debe ser imparcial e independiente, sino que debe aparentarlo, pues si el arbitraje se basa en la confianza, deben tomarse todas las medidas posibles que la fomenten. (Independencia, Imparcialidad y Apariencia de Imparcialidad de los Árbitros)
La tendencia doctrinal moderna más avanzada en el tema de la ética arbitral, aboga por la aplicación de la teoría de la apariencia, partiendo del tratamiento jurisprudencial norteamericano.
En el caso Commonwealth Coatings Corp. v. Continental Casualty Co, la Corte Suprema de los Estados Unidos anuló el laudo basándose en la falta de revelación oportuna de un árbitro de una circunstancia que, según se demostró, no afectó de ninguna manera la imparcialidad ni la independencia del árbitro, pero que éste, no obstante, debió haber puesto en conocimiento de las partes.
El Código de Ética de la IBA, indica que “An arbitrator has a responsibility not only to the parties but also to the process of arbitration itself, and must observe high standards of conduct so that the integrity and fairness of the process will be preserved” (Canon I, A)
Así, lo que se busca es que el árbitro, desde su designación hasta la firma del laudo, sea imparcial e independiente y que claramente demuestre serlo, para que no deje lugar a dudas de su actuación.
La más elemental manera que dar la “apariencia” de actuar en tales virtudes, es definitivamente, la pronta y completa revelación de toda circunstancia que objetivamente pueda servir para poner en duda tales cualidades.
El Código de Ética del CICA, es en este sentido, de avanzada, pues contempla, en su artículo 10, la teoría de la apariencia, cuando indica que: “Los factores que puedan conducir a una persona, sin conocer lo que piensa verdaderamente el neutral, a considerar que él es dependiente de una de las partes, crea una apariencia de parcialidad”

5. Obligación de revelación.

El método comúnmente aceptado de control de la falta de independencia e imparcialidad es la obligación de revelación que se impone al árbitro antes de la aceptación de su encargo que, además, prevalece durante todo su nombramiento, para eventos sobrevinientes que puedan producir dudas sobre su actuación.
Existen distintos documentos que se han encargado de regular esa obligación.

a. La lista de la IBA

Uno de los documentos más conocidos es “Directrices de la IBA sobre Conflictos de Interés en el Arbitraje”, que utiliza elencos de situaciones, a las que asigna colores (rojo irrenunciable; rojo renunciable; Naranja y Verde), para ubicar la relevancia de tales circunstancias, y establecer la mayor o menor gravedad del conflicto de interés que se presenta. Estas directrices se limitan a reseñar las posibilidades y a indicar que siempre deben ser reveladas, pero que son las partes quienes conservan la potestad de recusar o no ante tales revelaciones.
Con todo, esas directrices no son de acatamiento obligatorio.

b. Tratamiento internacional

La ICC, con su larga experiencia, ha encontrado una solución práctica para mejorar el proceso de revelación y que se haga de la forma más clara y sin omitir nada, aunque pudiera parecer irrelevante: Envía a los posibles árbitros un formulario con el contenido preciso de todos los puntos que deben ser revelados.

6. El caso de Costa Rica

Las violaciones éticas son relevantes en la medida en que puedan poner en riesgo o afectar la pureza del proceso a través de resoluciones, del manejo de la prueba y finalmente el laudo. Tal como el caso de un árbitro que se comunique con la parte que lo propuso, y lo mantenga informado de las deliberaciones secretas del Tribunal, o de las opiniones de los otros árbitros sobre la prueba o los testigos, y con ello beneficie indebidamente a esa parte. O, el árbitro que sostenga interpretaciones jurídicas parciales que beneficien a quien lo propuso, y que, por su mayor especialización en el tema discutido, pueda así tratar influir en los otros árbitros.
Los Reglamentos y los Códigos de Ética de los centros arbitrales del país, son instrumentos básicos para cubrir lo que se requiere en el tema de ética arbitral y obligación de revelación de los árbitros, que siguen los lineamientos generales de la doctrina internacional.
No obstante, las circunstancias del arbitraje internacional son bastante diferentes a las del medio local y falta sobre todo un método expedito y claro para denunciar las violaciones éticas, y en muchos casos, faltan también sanciones efectivas que puedan ser aplicadas cuando se comprueba la falta deontológica.
La pregunta aquí es, ¿qué sanciones o métodos coactivos, pueden aplicarse, para desincentivar, por un lado, y para sancionar por otro?
Nos encontramos con dos situaciones diferentes, según el árbitro esté inscrito en la lista de árbitros del centro arbitral, o no.
Si está inscrito, las sanciones irán dirigidas a suspenderlo o a eliminarlo de la lista. El problema es la determinación de sanciones para un abogado que, llamado a ser árbitro, no figure en la lista de ese centro. En este caso, habrá que recurrir a las normas generales de deontología del Colegio de Abogados.
El Código de Ética del CCA, en su artículo 24, establece una clasificación de faltas, en leves, graves y muy graves, partiendo del concepto básico de causar daño “material, físico, ético o moral al Centro o a las personas”. El problema es el uso de conceptos indeterminados que hacen muy difícil la interpretación de la norma. ¿Qué es un “daño ético”? Además, indica que las faltas que clasifica de “graves”, son aquellas cometidas por descuido o negligencia, lo que complica más aún la aplicación.
El Reglamento de Organización y funcionamiento del Centro de Arbitraje y Mediación del Colegio de Abogados, en su artículo 38 establece que:
Los Neutrales deberán cumplir las disposiciones internas del CAM-CR así como este Reglamento y la Ley RAC, el Código de Ética de los Abogados y Abogadas del Colegio y el ordenamiento jurídico vigente.

Con esa remisión, exige la aplicación del Código de Deberes Morales y Éticos del profesional en Derecho del Colegio de Abogados, que en lo que interesa, establece:

Artículo 78.-Las sanciones disciplinarias que podrá imponer el Colegio son las siguientes:
a) Amonestación privada.
b) Apercibimiento por escrito.
c) Suspensión en el ejercicio profesional hasta por diez años.
d) Prevención de devolución de monto pecuniario y documentos

Con todo, ya sea en el procedimiento ante el propio centro, ya sea ante la Fiscalía del Colegio de Abogados, toda denuncia debe ser justificada e ir acompañada de la prueba necesaria que, desgraciadamente, en materia ética, es difícil producir pruebas objetivas que sustenten lo argumentado.

7. Conclusiones.

a. Perspectiva general.

La situación doctrinal es clara en cuanto a los conflictos de interés y las causas que pueden dar lugar a dudas a cerca de la independencia e imparcialidad de los árbitros.
No obstante, la regulación de la aplicación práctica y de las sanciones, varía en los diferentes centros.

b. Efectividad de la obligaciones legales y reglamentarias en Costa Rica.

La ley RAC, los Reglamentos de Arbitraje y de Ética de los principales centros arbitrales, son puntos de partida para la regulación del fenómeno deontológico en el arbitraje costarricense. No obstante, la disparidad de criterios, de sanciones y de procedimientos, les resta efectividad.
Falta en el país, un verdadero Código Deontológico en materia arbitral, que regule tanto la función de los árbitros, como la función de los litigantes (aunque no sean neutrales de los centros). Dicho código debería ser producido con el esfuerzo conjunto de todos los centros del país y, –por qué no– con la colaboración de la Dirección Nacional de Resolución Alterna de Conflictos. Tal código deberá ser adoptado por cada centro como la norma ética a seguir, de manera que sea uniforme en todos los procesos arbitrales en Costa Rica.

c. Recomendaciones.

Debe elaborarse un Código Deontológico en Materia Arbitral, para Costa Rica.
Ese esfuerzo debe contar con la colaboración de todos los centros arbitrales y la Dirección Nacional de Resolución Alterna de Conflictos, a manera de un “código modelo”, que sea adoptado luego por cada uno de los centros, de manera que haya total uniformidad en el tema.
Dicho código deberá contener no solamente las reglas éticas obligatorias, sino un sistema expedito de tramitación de las denuncias y la producción de la prueba, así como un sistema uniforme de sanciones.

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